Quedar por videollamada con tu futuro compañero de piso, sin salir del chat

doMate reúne el contacto entero en una misma conversación: habláis por chat y, cuando queréis dar el paso, quedáis por videollamada sin salir de la app.

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Conocer a la persona con la que vas a compartir piso, antes de decidir nada, es lo que hace que la convivencia empiece bien. doMate resuelve ese contacto entero dentro de la misma conversación: habláis por chat y, cuando queréis dar el paso, quedáis por videollamada sin salir de la app, con día y hora acordados y sin instalar nada. Aquí tienes cómo se agenda, qué permite y en qué momento tiene sentido proponerlo.

Del chat a la videollamada, en la misma conversación

Compartir piso es hoy el modelo mayoritario: según el Consejo de la Juventud de España, el 87 % de la juventud emancipada comparte vivienda para reducir gastos. Y lo que hace que esa convivencia funcione es haberos conocido antes de firmar.

doMate reúne las dos partes de ese contacto en un mismo sitio. La conversación escrita, con todo registrado y sin que ninguno de los dos dé su teléfono. Y la conversación en directo, cuando queráis darle continuidad: se propone día y hora desde el chat y quedáis por videollamada ahí mismo.

No hay que salir de la app, ni pasar un número, ni coordinar la llamada por otro sitio. El paso siguiente está donde ya estabais hablando.

Cómo se agenda, paso a paso

Desde cualquier chat entre inquilinos —y también desde el chat de un vínculo— se propone día y hora. La otra persona acepta o contrapropone, y la contrapropuesta sustituye a la anterior: no se acumulan cinco opciones abiertas que nadie recuerda. Hay una sola cita viva por conversación, así que siempre está claro qué habéis acordado.

Cuando la cita se confirma, el sistema hace el resto:

  • Llegan recordatorios antes de la cita, para que no se os pase.
  • Se envía un correo con el evento para añadirlo a tu calendario. En el móvil, Añadir al calendario abre directamente la pantalla de nuevo evento.
  • La videollamada se abre desde el propio chat, sin instalar nada y sin registrarse en ninguna otra herramienta.

Entre inquilinos la cita es siempre por videollamada: no hay piso de por medio, así que no hay visita presencial, ni cierre, ni valoración asociada. Es una conversación para conoceros, y solo eso.

Qué permite quedar en directo

Media hora de conversación en directo resuelve en una sentada lo que por escrito lleva días de mensajes sueltos: fechas de entrada, presupuesto que maneja cada uno, si hay más gente en el grupo, qué zona os encaja a los dos.

Y os pone cara antes de que ninguno se comprometa a nada. Esa es la diferencia entre acordar una convivencia con un perfil y acordarla con una persona.

Nada de esto va de examinar a nadie. Va de que dos personas averigüen, antes de firmar, si sus rutinas encajan. Si la conclusión es que no encajan, la videollamada ha hecho exactamente su trabajo.

Cuándo proponerla

El punto bueno está después de un par de intercambios y antes de mirar pisos juntos. Ahí ya sabéis lo básico y todavía no habéis quedado con ningún propietario: es el momento en el que media hora de conversación ahorra más trabajo del que cuesta.

Proponerla es una línea, sin ceremonia: ¿te va bien que hablemos diez minutos por vídeo antes de seguir? Y con día y hora concretos en el mismo mensaje, que es lo que hace que una cita se cierre.

Si a la otra persona le incomoda la cámara, no pasa nada y no dice nada de cómo convive. El chat sigue estando ahí y sigue funcionando. Si quieres profundizar en el criterio con el que elegir, tenemos una guía sobre qué mirar al elegir un compañero de piso.

Cuando sois un vínculo: la videollamada del grupo

Si ya vives con gente y buscáis a alguien más, en doMate formáis un vínculo y aparecéis como equipo ante quien llega. La cita por vídeo funciona igual dentro del chat del vínculo, con una diferencia que conviene respetar: que estéis todos.

Una videollamada en la que falta la mitad del piso obliga a repetirla, o hace que alguien acepte a una persona a la que no ha visto. Y contad cómo funcionáis de verdad, no cómo os gustaría funcionar: quien busca una convivencia con vida en común y aterriza en un piso donde cada uno va a su ritmo se marcha a los tres meses. Las dos formas de convivir son buenas mientras coincidan.

Para el que llega, la ventaja es directa: conoce al grupo entero en una sola conversación, en lugar de ir descubriendo a sus compañeros de uno en uno.

Con el propietario, la misma herramienta

El sistema es el mismo cuando hablas con un propietario o con una inmobiliaria, con dos añadidos: ahí la cita puede ser presencial o por videollamada, y además de proponer día y hora puedes elegir uno de los huecos que el propietario ha marcado como disponibles.

Eso resuelve el ir y venir de mensajes para cuadrar una visita, y te deja escoger: veros por vídeo para hablar con calma antes de desplazarte, o ir directamente a ver el piso. Todo queda en tu agenda, con sus recordatorios, y sin que ninguna de las dos partes tenga que dar su teléfono.

Después de la cita

Date una hora antes de contestar. La sensación al colgar está influida por lo bien que ha ido la charla, y una conversación agradable no es lo mismo que una convivencia compatible.

La pregunta que decide no es si te ha caído bien. Es esta: ¿me imagino diciéndole a esta persona que algo me molesta? Si la respuesta es sí, lo demás se negocia. Si es no, ninguna otra cosa lo compensa.

Y si lo tienes a medias, propón una segunda llamada corta o quedad para ver un piso juntos: mirar algo en común y decidir sobre la marcha es exactamente lo que vais a hacer cada semana si acabáis viviendo juntos. Cuando ya tenéis el equipo claro, el siguiente paso es el piso, y lo hemos reunido en la guía de cómo encontrar piso compartido; todo lo que viene después está en la de convivencia en un piso compartido.

Empieza por donde estés

Si buscas compañero de piso. Completa tu perfil de convivencia —horarios, limpieza, ruido, vida social— y doMate calcula tu compatibilidad real con cada persona. Saludas a quien encaja, habláis por chat y, si os apetece, quedáis por videollamada antes de decidir nada.

Si buscas piso. Los pisos se ven en lista o sobre el mapa, con su precio y su zona. Solicitas el que te interesa y hablas con el propietario dentro de la app, sin dar tu teléfono. La cita se agenda desde el mismo chat, en persona o por vídeo.

Si buscas las dos cosas. Formad un vínculo con la gente que has conocido aquí y buscad piso juntos: aparecéis como equipo, y esa reputación os acompaña de la primera visita al último día de estancia.